Recta Final 186 – Parte 1: El Caos
Apertura y Aclaraciones sobre la Kehilá
«…con toda tu fuerza, con toda tu mente, con todo tu ser; y a tu prójimo como a ti mismo. En el nombre bendito y poderoso de Yahshua HaMashiaj, omén veomén.»
Bendito es el Abba Kadosh (Padre Santo). Hoy estudiaremos temas muy profundos. Por motivos de salud y para cuidar mi garganta, la menorá permanecerá apagada para evitar el humo, pero sabemos que en ella están decodificadas grandes verdades. Toda rabá, Yahshua, por tu luz para ser luz para los demás.
Aclaración Oficial sobre la Organización
Quiero hacer una aclaración muy importante: No existen encargados regionales de la Congregación Gozo y Paz ni en la República Mexicana ni en ninguna parte del mundo. Sí existen pastores (roim) legítimamente nombrados por Yahweh a través de un servidor, localizados exclusivamente en:
- Tijuana
- Estado de México (Tlalpan y Nicolás Romero)
- Puebla
- New Jersey (Estados Unidos)
No se dejen engañar por personas que se atribuyan cargos inexistentes; quienes fungían como encargados en otros lugares apostataron y se fueron quedando en el camino. Nosotros seguimos adelante.
Material de Apoyo y Mentoría
Debido a la inmensa cantidad de personas nuevas que solicitan ayuda personalizada, el Roeh Luis, el aj Isaías y un servidor no nos damos abasto. Por ello, les instruimos a realizar lo siguiente:
- Ver detenidamente el video titulado «Oración poderosa de liberación y rompimiento de ataduras» y seguir fielmente sus instrucciones.
- Descargar gratuitamente desde nuestra página web, mediante el código QR, el libro base Estudios de la Torá (disponible en varios idiomas), donde se explica el Shabbat y los fundamentos de la fe, así como la literatura de la Morá Gaby.
Oración de Inicio y Lectura del Salmo 11
«Bendito Padre Eterno Yahweh, en el nombre de nuestro Adón Yahshua HaMashiaj, por favor enmudece cualquier espíritu que no glorifique tu nombre. Queremos oír solamente tu preciosa voz. Toda rabá a Yahshua nuestro Mesías. Amén y amén.»
Exaltemos al Creador porque el Shabbat es una fiesta. Abran sus Biblias en el Salmo 11:
«En Yahweh he confiado. ¿Cómo decís a mi alma que escape al monte cual ave? Porque he aquí, los malos tienden el arco, disponen sus saetas sobre la cuerda para asaetear en oculto a los rectos de corazón. Si fueren destruidos los fundamentos, ¿qué ha de hacer el justo? Yahweh está en su santo templo; Yahweh tiene en el cielo su trono. Sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres. Yahweh prueba al justo; pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece. Sobre los malos hará llover calamidades; fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos. Porque Yahweh es justo y ama la justicia; el hombre recto mirará su rostro.» En el nombre de Yahshua HaMashiaj, amén.
Recta Final 186: El Caos Original en Génesis 1
Entraremos de lleno al tema central de la Recta Final 186, al cual titularemos simplemente «El Caos». Nos basaremos en Génesis (Bereshit) 1:1-2:
«En el principio creó Elohim los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu (Ruaj) de Elohim se movía sobre la faz de las aguas».
La Caída de Lucifer y la Brecha Temporal
Entre el versículo 1 y el versículo 2 ocurrió la caída de Lucifer (ej de Yahshua HaMashiaj sea reprendido), junto con sus ángeles y seguidores. Yahweh creó originalmente una tierra perfecta, bella y hermosa. El desorden del versículo 2 no es el diseño inicial del Creador, sino el resultado directo de la rebelión de Satanás, la cual sumergió al planeta en un estado de caos, destrucción y oscuridad.
El Significado Real en el Hebreo Original
La traducción precisa del texto hebreo en el versículo 2 es: «Y la tierra llegó a estar desordenada y vacía». No fue creada así. Por lo tanto, los relatos posteriores en Génesis no describen la creación inicial del universo, sino la restauración de todo lo que el adversario había destruido. La Escritura no pretende enseñarnos física cuántica sobre el origen del cosmos; establece de forma contundente que fue creado por Elohim. El desorden absoluto jamás puede generar orden por sí mismo, lo cual desmiente por completo teorías humanas como las de Darwin.
Revelación de los Términos Toju, Boju y Tehú
En el texto original hebreo aparecen dos palabras cruciales que contrastan directamente con el carácter de Yahweh:
- Toju: Significa caos, confusión, desierto o carencia de forma.
- Boju: Significa vacío o desolación absoluta.
Yahweh es un Elohim de orden, leyes, diseño y propósito. Como leemos en Hebreos, Él hizo lo visible de lo que no se veía, otorgándole belleza. Lo peor que existe no es la nada (el vacío absoluto), sino el caos (el desorden activo).
El Abismo Pasivo
El texto bíblico menciona el concepto de Tehú, vocablo que describe el caos acuático y oscuro del abismo en el versículo 2. Este abismo se encontraba completamente pasivo, inmóvil y sin vida. Aclaro, respondiendo a una pregunta frecuente, que no existió ninguna generación humana preadámica.
Que el Ruaj HaKodesh volara o se moviera sobre la faz de las aguas estancadas demuestra el control absoluto y soberano de Yahweh sobre la creación desordenada. El caos no asusta al Creador; para Él, es simplemente la materia prima esperando sus órdenes para ser restaurada.
Paralelos Escriturales: Isaías y Jeremías
El Propósito de la Creación (Isaías 45:18)
«Porque así dijo Yahweh, que creó los cielos; Él es Elohim, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano (toju), sino para que fuese habitada la creó: Yo soy Yahweh, y no hay otro».
El Eterno no diseñó la tierra para el vacío. El estado de desolación fue provocado por el enemigo. Esto se conecta directamente con los acontecimientos actuales del fin de los tiempos: el adversario intenta implementar hoy el mismo escenario de caos y reseteo global que provocó en el principio.
La Destrucción de Jerusalén (Jeremías 4:23-26)
«Miré a la tierra, y he aquí que estaba asolada y vacía; y a los cielos, y no había en ellos luz. Miré a los montes, y he aquí que temblaban, y todos los collados fueron destruidos. Miré, y no había hombre, y todas las aves del cielo se habían ido. Miré, y he aquí el campo fértil era un desierto, y todas sus ciudades eran asoladas delante de Yahweh, delante del ardor de su ira».
Aunque Jeremías utiliza exactamente las mismas palabras (asolada y vacía), este pasaje no se refiere al caos de Génesis 1. El profeta describe la destrucción histórica de la tierra de Israel y las ciudades de Jerusalén perpetrada por los babilonios como un juicio divino debido al pecado del pueblo. En Génesis 1 el hombre ni siquiera había sido creado, mientras que aquí ya se mencionan ciudades y campos previamente fértiles.
Los Tres Días de Restauración
Durante los tres primeros días descritos en Génesis, Yahweh corrige el desorden (Toju) y establece límites:
- Día Primero: Separa la luz espiritual de las tinieblas. No se trata de la luz física, puesto que el sol y la luna fueron creados formalmente hasta el versículo 14 (el cuarto día) para señalar los tiempos, los días y los eclipses.
- Día Segundo: Separa las aguas. Originalmente, el océano cubría la tierra por completo de forma ilimitada. El Eterno dividió las aguas de arriba de las de abajo, delimitando el mar y creando el firmamento atmosférico. (Nota: Las salidas del mar de sus límites habituales corresponden a juicios divinos o intervenciones de shedim / demonios mediante huracanes).
- Día Tercero: Separa el agua de la superficie seca —que en aquel entonces conformaba un único continente (Pangea)— y restaura la vegetación.
Gracias a la acción de Yahweh y Yahshua, lo que antes era caos y vacío se transformó en un ecosistema regido por leyes, armonía y vida desbordante.
El Espejo Espiritual de Nuestra Vida
Este proceso es un paralelo exacto de nuestra condición espiritual. Antes de conocer la Torá, creer y entregar nuestra vida a Yahshua, nosotros nos encontrábamos vacíos, desordenados y sin límites (toju y boju). Al igual que el mar primitivo que inundaba la tierra, muchos vivían desbocados en adicciones, alcoholismo y pecado. Al entrar en los pactos, el Salvador nos restaura a través de una transformación total: el nuevo nacimiento.
El Cordel de Destrucción (Isaías 34:11)
Haciendo referencia al juicio sobre la nación de Edom, la Escritura dice:
«Se adueñarán de ella el pelícano y el erizo, la lechuza y el cuervo morarán en ella; y se extenderá sobre ella cordel de destrucción (toju) y plomada de asolamiento (boju)».
Como bien comprende nuestro amado aj Isaías, quien es arquitecto, el pasaje emplea las herramientas típicas de un constructor (el cordel y la plomada que usan los albañiles para nivelar un muro). Sin embargo, aquí Yahweh las utiliza con un propósito inverso: no para edificar, sino para medir con absoluta precisión el retorno de una nación rebelde al estado de caos y desierto.
El Dominio Absoluto sobre el Diluvio y la Naturaleza
El Salmo 104 y los Límites del Mar
«Él fundó la tierra sobre sus cimientos; no será jamás removida. Con el abismo como con vestido la cubriste; sobre los montes estaban las aguas. A tu reprensión huyeron; al sonido de tu trueno se apresuraron. Subieron los montes, descendieron los valles al lugar que tú les fundaste. Le pusiste término, el cual no traspasarán, ni volverán a cubrir la tierra». (Salmo 104:5-9)
El salmista habla en tiempo pasado de los eventos de Génesis 1:2. Describe cómo las aguas que inundaban las montañas debido al desorden satánico retrocedieron inmediatamente ante la voz tronante del Eterno. Él decretó el límite de las playas que hoy disfrutamos, donde las olas avanzan y retroceden en perfecta obediencia.
Aplicación familiar: El orden es una ley divina. Si en tu hogar impera el caos, los gritos, las malas palabras o la alteración del orden familiar (como la mujer pretendiendo ejercer el gobierno sobre el marido), ahí no ha operado la transformación del nuevo nacimiento; allí está gobernando el caos del enemigo. La autoridad bíblica se ejerce estrictamente con amor.
El Control en las Tormentas (Salmo 89:9)
«Tú tienes dominio sobre la braveza del mar; cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas».
Esto lo vemos personificado cuando Yahshua reprendió la tormenta en la barca junto a sus discípulos. Yahweh mantiene el toju y el boju bajo estricto control.
El Diluvio como Descreación Temporal
En los tiempos de Noé (Noaj, cuyo nombre significa «cómodo»), el pecado humano provocó que el Eterno retirara temporalmente las barreras atmosféricas impuestas en el segundo día de la creación:
«El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del gran abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas». (Génesis 7:11)
El Creador permitió que las aguas colapsaran nuevamente sobre la tierra firme, volviendo al planeta a un estado oscuro, inundado y vacío, como una respuesta judicial al pecado del hombre. No obstante, en Génesis 8:1 vemos la restauración: «Y se acordó Elohim de Noé… e hizo pasar Elohim un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas».
Este viento es el mismo Ruaj HaKodesh actuando como en Génesis 1:2. El Eterno posee dos alientos: uno cálido y uno frío. Utilizó su aliento frío para congelar las aguas del Mar Rojo, levantando dos murallas sólidas de hielo con un techo protector para que los hijos de Israel cruzaran a salvo, evento que el apóstol Pablo catalogó espiritualmente como una tevilá (bautismo).
Conclusión y Cierre del Shabbat
De la misma manera en que restauró la tierra, el Ruaj HaKodesh se encuentra hoy restaurando las almas de millones de personas a nivel mundial. Formamos parte de un remanente pequeño, pues de los 8,000 millones de habitantes actuales en la tierra, muy pocos buscan la Torá original y el nombre verdadero de Yahshua.
Para comprender el reinicio y el reseteo global que acontece en nuestros días, les invito a escanear el código QR en pantalla para acceder de inmediato a la segunda parte de la Recta Final 186. Aprovechen las horas de este Shabbat para estudiar este material tan revelador.

(El Roeh se pone de pie frente al altar)
Aunque la menorá física esté apagada, reconocemos que representa la luz de nuestro Mesías. Nos inclinamos únicamente ante el Nombre del Eterno.
«Te damos toda rabá, Bendito Padre Yahweh, porque nos has enseñado cosas maravillosas en este día. Analizaremos la segunda parte de la Recta Final 186 para discernir con sabiduría los tiempos actuales. Te entregamos toda la gloria y la exaltación en el nombre bendito de nuestro Adón Yahshua HaMashiaj. Amén y amén.»
¡Exaltemos al Creador porque Él vive por siempre! ¡Shabbat Shalom!